Ensilaje

Con la técnica del ensilaje conservamos el forraje, con su mayor poder alimenticio en estado fresco durante más tiempo, evitando el secado y preservándolo de la luz, agua y el aire. 

La temperatura que toma la masa verde de forraje es la clave para un buen ensilado. Ésta debe ser óptima para favorecer y permitir la multiplicación de las bacterias.

Por la tonalidad del ensilado se puede saber la temperatura que se registra en el interior del silo. En general podemos decir que:

  • Si el ensilaje se realiza a temperatura fría, éste adquiere una tonalidad pardo verdosa y su olor es fuerte. El Ph es igual o mayor a 5.
  • Si se realiza a temperatura normal, la masa de forraje presenta una tonalidad amarilla o verdosa suave. En este caso el olor es suave y muy parecido al vinagre, los tejidos se muestran duros y el gusto es fuertemente ácido. El Ph es menor a 4,5.
  • Si el forraje está sometido a temperaturas altas, su color varía del marrón al negro y su olor varía desde el del azúcar quemado al del heno pasado.

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